Daira Luna
Daira Luna
Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades - UAEH
La moda es parte importante de la cultura humana y como tal se debe apreciar. Lo políticamente conveniente podría ser dialogar con pestes de la moda. Mencionar ‘odio la moda’, ‘opio del pueblo’, ‘penetración del imperialismo’ es muchísimo más vendedor que mencionar ‘me gusta la moda’ o ‘me atrae la moda’. Estar a la moda, ni dialogar: es signo de frivolidad absoluta y quien se rige por sus dictados es, en el mejor de los casos, un cabeza hueca materialista. Sin embargo, luchar contra la corriente de la moda es ‘underground’, alternativo, rebelde, irreverente. Es cierto: el ámbito que circunda a la moda bastante comunmente puede y suele llegar a ser frívolo, pretencioso, detestable, hueco...
Un diseñador de trapos usuales y corrientes que fusiló el catálogo de cualquier centro comercial de Miami y que le garantiza a su público que para hacer dicha recopilación se inspiró en el océano de Picasso, el mito del jaguar y la anaconda y la paleta de colores del antiguo Egipto, resulta grotesco. Sin embargo la moda es muchísimo más que aquello.
¿Quién no ha leído u oído las babosadas que acostumbran soltar críticos, intelectuales, académicos y demás a nombre de la ciencia, el arte o el humanismo? Y no obstante nadie desvirtúa estas ramas del saber humano. Sin embargo, a la moda se la suele minimizar al entorno de la frivolidad, al cretinismo de lo in y lo out, los mejor y peor vestidos.
Con la moda pasa lo mismo que con el arte. Lo cual pasa en tiempo presente se le ve con desdén, con piensa, como algo frívolo y pasajero, sin embargo simultáneamente se declaran profesores y genios a quienes venden o más suenan en los medios. Instalaciones, video-arte y performances, al igual que las composiciones de músicos de vanguardia (los electroacústicos, por ejemplo) se miran con recelo. Y, de la misma forma, se les da credencial de genio a músicos y artistas de moda que solo la época se encargará de dictaminar si merecen similar apelativo.
Basta observar aquellos libros de ilustraciones de historia de la moda para comprender, en gran medida, la crónica de la raza humana. Aquellos vestidos reflejan si una sociedad era austera, abierta a la fantasía, pragmática, alegre, espartana…
La moda es un arte. Es más, el arte, el humanismo, la política y la ciencia además son parte integral de la moda. En la actualidad parece estar de moda el raciocinio de derecha. Hace 20 años era a la inversa. Refleja los cambios de las diferentes comunidades, se acomoda a las necesidades de la población sin embargo además ayuda a adaptar a los individuos a las necesidades de cada etapa y situación.
La moda es parte importante de la cultura humana y como tal se debe apreciar.
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