CULTURA RASTAFARI: MÁS ALLÁ DE LOS DREADLOCKS
Transportémonos a Jamaica 1930; ataques de guerra, racismo, represión e
incluso esclavitud formaron parte de la vida de los afrodescendientes y los
jamaicanos, no fueron la excepción. Pero a pesar de todo, estos pueblos logran
mantener resistencia. “Mirad a África cuando un rey negro sea coronado, porque
es señal de que el día de la liberación está cerca”, Marcus Garvey; estas
palabras ardían como brasas alimentando el fuego de la fe de los pueblos
africanos.
Con la llegada de Ras Tafari Makonnen al
trono, se erradica la esclavitud dejando más a la vista de ojos esperanzados la
repatriación de metas de los rastas y pueblos africanos, el regreso a su tierra prometida: Sayón.
Gracias a Ras Tafari Makonnen, quien
después de su coronación, fue bautizado como Selassie I nace esta cultura que
más adelante se propagaría rápidamente a través de la música reggae, siendo Bob Marley la pieza clave para difundir la
filosofía rastafari por todo el mundo. La asociación que existe entre los
“rastas” con la música reggae obedece al deseo por preservar su identidad
religiosa, fluyendo sobre los ritmos tradicionales inspirados en su experiencia
como africanos marginados en Jamaica.
Sin embargo, existe un aspecto
muy característico de esta cultura, los dreadlocks, traducidos al español como
rastas, se trata de dividir el cabello y enredar cada mechón teniendo un
significado importante ya que detrás de estos existe una historia de
resistencia política, pero sobre todo espiritual, para un rastaman, llevar
dreadlocks es tener la “melena del león de Juda”, el cual aparece en la bandera
de la Etiopía de Selassie I, un símbolo que representa la fuerza de los
afrodescendientes, el poder del continente negro, la pureza y la paz, además de
un significado propio de aquel que los lleva consigo.
Existen ciertos clichés que
suponen que los dreadlocks son sinónimo de suciedad o descuido del aspecto
físico, lo cual es complemente equivocado, ya que estos requieren de ciertos
cuidados como cualquier otro peinado. Esta característica se volvió una moda
que ha prevalecido hasta la actualidad, utilizándose incluso en aquellos que no
tienen ningún tipo de vínculo con la cultura rastafari.
“No todo dreadlock es rasta, ni todo rasta es un dreadlock” anónimo.
Por: Paola Michelle
Lopez Ruiz.

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