CULTURA RASTAFARI: MÁS ALLÁ DE LOS DREADLOCKS

 


Sección: Exceso de Concepto                                                                                Por: Paola Michelle Lopez Ruiz                                                                          Contacto: excesodeconcepto.12@gmail.com



Transportémonos a Jamaica 1930; ataques de guerra, racismo, represión e incluso esclavitud formaron parte de la vida de los afrodescendientes y los jamaicanos, no fueron la excepción. Pero a pesar de todo, estos pueblos logran mantener resistencia. “Mirad a África cuando un rey negro sea coronado, porque es señal de que el día de la liberación está cerca”, Marcus Garvey; estas palabras ardían como brasas alimentando el fuego de la fe de los pueblos africanos.

Con la llegada de Ras Tafari Makonnen al trono, se erradica la esclavitud dejando más a la vista de ojos esperanzados la repatriación de metas de los rastas y pueblos africanos, el regreso a su tierra prometida: Sayón.

Gracias a Ras Tafari Makonnen, quien después de su coronación, fue bautizado como Selassie I nace esta cultura que más adelante se propagaría rápidamente a través de la música reggae, siendo Bob Marley la pieza clave para difundir la filosofía rastafari por todo el mundo. La asociación que existe entre los “rastas” con la música reggae obedece al deseo por preservar su identidad religiosa, fluyendo sobre los ritmos tradicionales inspirados en su experiencia como africanos marginados en Jamaica.

Sin embargo, existe un aspecto muy característico de esta cultura, los dreadlocks, traducidos al español como rastas, se trata de dividir el cabello y enredar cada mechón teniendo un significado importante ya que detrás de estos existe una historia de resistencia política, pero sobre todo espiritual, para un rastaman, llevar dreadlocks es tener la “melena del león de Juda”, el cual aparece en la bandera de la Etiopía de Selassie I, un símbolo que representa la fuerza de los afrodescendientes, el poder del continente negro, la pureza y la paz, además de un significado propio de aquel que los lleva consigo.

Existen ciertos clichés que suponen que los dreadlocks son sinónimo de suciedad o descuido del aspecto físico, lo cual es complemente equivocado, ya que estos requieren de ciertos cuidados como cualquier otro peinado. Esta característica se volvió una moda que ha prevalecido hasta la actualidad, utilizándose incluso en aquellos que no tienen ningún tipo de vínculo con la cultura rastafari.

“No todo dreadlock es rasta, ni todo rasta es un dreadlock” anónimo.


Por: Paola Michelle Lopez Ruiz. 



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